domingo, 27 de julio de 2008

Por el fin de la exclusión. Juan Huaylupo

Es un derecho de las personas elegir a su compañer@ sentimental. Por el fin de la exclusión.Soy heterosexual.
Juan Huaylupo Alcázar
80076-0805

Matrimonios y divorcios. Mariela Fletes

Matrimonios y divorcios
Sin ser de quienes va en contra de los que están en contra de los contrarios, me tiene podrida ver como siempre, desgraciadamente así es: SIEMPRE. Las "iglesias" o grupos de religiosos de algún nombre en particular se oponen a la felicidad y tranquilidad de los demás que nada les están haciendo.
Viven buscando pecados, señalando al "descarriado", "orando" por la paz mundial.Y le dan vuelta a sus parejas, chismean destruyendo al prójimo, corren la cortina para ver a quien criticar hoy. No es una norma universal, pero está universalmente difundido en los "come santos, caga diablos".
Hace días se viene hablando que si se da la oportunidad de que los homosexuales, que como psicóloga y con toda la ciencia apoyándome lo digo: no son enfermos, ni perversos ni degenerados (cualquier asociación libre con un sacerdote es mera coincidencia, no "os asustéis"!), tengan derechos legales.
A quién le afecta que dos "gays", o como diría Sabina, es mejor decir "maricones", es más castizo y menos "cursi", puedan heredarse bienes o protegerse x medio de la seguridad social en caso de enfermedad? Seguirán teniendo su preferencia sexual porque eso no se "cura" ni se cambia, es su preferencia y ya.
El asunto claro está, en que si acaso se "asemeje"al sagrado "Matrimonio". Qué es el matrimonio? Qué de sagrado tiene? Dos personas que se quieren deciden unirse, y en la mayoría de los casos, al menos en la sociedad occidental del 2008, lo hacen más por convencionalismo social que por otra cosa (un poco de miedo o culpa por aquello...), es decir, se "casan" porque así está en el "manual", es lo que procede, va en el orden social. Con velos, iglesias, flores y una borrachera pagada para amigos y familiares. Así es.
La gente se casa, y se seguirá casando,la gente tiene sexo, y lo seguirá teniendo,la gente tiene hijos, y seguirán viniendo,la gente tiene sexo por placer, no por procreación, y lo seguirá disfrutandola gente heterosexual lo es, y lo seguirá siendo,la familia existe, y seguirá existiendo (en sus modalidades hijos solos, TV-nanas, etc...),los homosexuales entre sí se prefieren, y lo seguirán haciendo.
Qué le importa a una congregación religiosa lo que cada quien haga con su vida?
Se creen dueños de la verdad, son los "expertos" en moral.Moral sería, a modo de ejemplo, que los evangélicos que hoy gastaron millones de colones en una plana entera en el periódico La Nación, hubieran dado de comer a tanto pobre que hay por estas tierras.
Hoy es el asunto de los "gays", mañana será por las prostitutas, luego por el divorcio, luego por la juventud "descarriada", proyectan todas sus desgracias en personas que con ellos no solo nada tienen que ver, sino que tampoco quieren de ellos nada saber.

Marcha medieval del sábado...este mundo va para atrás.- Jorge Arturo Rodríguez

Marcha medieval del Sabado... este mundo va para atrás...

El sabado en San Jose se mostró una marcha llena de personas que deberían haber nacido mil años atrás, donde sus pensamientos medievales hubieran estado al dedillo con la época. La oposición que estas personas manifiestan carece del más completo sentido común.


Manifestándose en contra de la felicidad de un grupo al cual nunca han dejado de ponerle el zapato encima y tratarlos como abominaciones a los ojos de Dios. Yo les pregunto a los pastores de esas Iglesias evangélicas en que les afectan que dos personas del mismo sexo legalicen una condición... ¿Acaso la ley dice que los homosexuales se van a casar todos en la Iglesia Evangélica de Costa Rica por acatamiento obligatorio? Sigo sin entender el cuento de la fractura a la estructura de la familia con este proyecto de Ley ¿Acaso con la desaprobación se acaban los gays? ¿Acaso con esto los gays tendrán que irse a vivir por separado? ¿Acaso con esto los miles de hogares heterosexuales donde el padre es alcohólico y golpea a su esposa o la madre cabeza de hogar con sus hijos en penurias se van a resolver?

No veo y seguiré sin verlo cual es el ESTORBO que tiene esta gente con esto de la UNION CIVIL (nada de uníón religiosa o cosa similar) entre personas de ambos sexos.Me permito decir, sin temor a equivocarme, que las personas que todos los fines de semana en sus cultos se dan fuerte en el pecho pero se manifiestan contra este tipo de leyes manifiesta una forma muy clara de HIPOCRESÍA. ¿Porque lo digo? muy sencillo... el amor al prójimo que la Biblia profesa lo dejaron en la casa ayer cuando salieron a la calle. Se mostraron como criaturas intolerantes, discriminatorias, homofóbicas....

Su Dios no es el mismo que el mío, porque yo aprendí que Él nos ama a todos por igual....

Jorge Arturo Rodríguez

Respeto a los DD.HH.- Andrés Castillo Vargas

Por respeto a los derechos humanos y al principio de igualdad que los inspira. Apoyemos este proyecto de ley. Ya es hora que nuestro país reconozca la igualdad de derechos de las parejas del mismo sexo.

Andrés Castillo Vargas

Por el Derecho a Ser- Ana Marcela Dumani Echandi

POR EL DERECHO A SER

Ser "distinto" siempre ha sido motivo de discriminación, por el simple hecho de que si admitimos que existen diferentes formas de pensar, de ser, de sentir, de conocer, de analizar y de valorar, debemos aceptar también que no existe una verdad absoluta, y por lo tanto mantener y perpetuar el poder que impone el grupo dominante resulta mucho más difícil. La ignorancia es la causa de las posiciones rígidas y déspotas. Hay padres y madres que temen las diferencias simplemente por el hecho de que criar a un hijo o una hija con la apertura mental para ser respetuoso/a de ello es complejo: se necesita no ser un/una ignorante, se necesita también una condición humana especial y una grandísima responsabilidad y amor en el acto de criar, en el cual debe predominar el diálogo, la ternura y el respeto. Criar a un hijo o a una hija con la apertura mental suficiente como para aceptar las decisiones que esa persona elija para su vida, es también complejo.

Muchas veces se confunde lo "distinto" con lo "malo". Pero nada más erróneo ni hipócrita que esto. ¿Cuántos "iguales" hay, vaciados completamente de humanidad, de bondad, de solidaridad, de honradez, de capacidad de amar, y de tantas cosas más?Pero ¡qué maravilla que existan las diferencias!! Es lo que nos hace crecer como humanos!!! Si una sociedad no reconoce y acepta la diversidad en su seno, es una sociedad retrógrada, antidemocrática, violatoria de los derechos humanos, desconocedora de la realidad de su población.

Apoyo esta ley, como también apoyo todo avance en el derecho a SER CADA VEZ MAS HUMANOS.

Marcela Dumani Echandi

La orientación sexual también es un asunto de derechos humanos. Daniel Soto

LA ORIENTACIÓN SEXUAL TAMBIÉN ES UN ASUNTO DE DERECHOS HUMANOS
Autor: DANIEL SOTO
La Violencia se manifiesta en muchas formas, unas a través de actos físicos en contra de ciudadanos y ciudadanas de Costa Rica, otra formas de violencia es por medio de la escritura, o marchas. Estos actos, aunque parecieran pasivos, llegan a las mismas conclusiones de violencia. El temor de una persona de ser quien es, por ser expuesto en el trabajo, en la escuela, en la calle es una forma de violencia. El temor que una persona vive que su compañero o compañera fallezca y ni siguiera tenga el derecho a ser parte del sepelio o consolada por su pérdida es una forma de violencia.
El negar el derecho de que la pareja de un o una costarricense herede los bienes que ambos acumularon durante los años de trabajo mientras estuvieron juntos, es una discriminación y acto de violencia en contra de una persona cuyas leyes no protegen.
El asumir que una persona gay o lesbiana no es parte de la familia y por ende no tiene el derecho de formar una, es además de discriminación es un acto de violencia en contra de una gran parte de nuestra población. Todo gay y lesbiana además de su compañera o compañero tiene padres, hermanos, sobrinos, abuelos y en muchos casos hijos e hijas. Esto constituye una familia. Negarle el derecho a formalizar una familia es un atentado en contra del núcleo familiar de nuestro país.
La prohibición de la discriminación está en el centro de cada uno de los principales instrumentos de derechos humanos de las Naciones Unidas (ONU) relativos a la administración de justicia, como son el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, los Principios Básicos de la ONU para el Tratamiento de los Reclusos, el Conjunto de Principios de la ONU para la Protección de Todas las Personas.
La discriminación significa privar a ciertos grupos de igual protección de la ley frente a la violencia dirigida contra ellos en forma de agresiones racistas, violencia doméstica o crímenes por odio homófobo. Estas manifestaciones violentas de los prejuicios suelen verse favorecidas por la inacción oficial. El procesamiento de los torturadores y el resarcimiento de los daños sufridos por las víctimas son elementos imprescindibles en la batalla para erradicar la tortura. Al obstruir el curso de la justicia, la discriminación refuerza la impunidad de los torturadores ya que les transmite el mensaje inequívoco de que pueden actuar libremente, sobre todo si torturan a personas procedentes de grupos sociales, políticos o étnicos marginados a los que la sociedad en general no escucha, cree ni defiende.
Según establecen las normas internacionales de derechos humanos, los gobiernos tienen la obligación de abordar la discriminación en todas sus manifestaciones. Deben adoptar medidas esenciales para garantizar el derecho de todas las personas a no ser torturadas ni maltratadas. Deben revocar toda legislación discriminatoria que propicie la tortura y niegue la igualdad de acceso a la justicia. Deben ofrecer protección efectiva frente a la violencia en el conjunto de la comunidad. Las leyes y las instituciones del Estado han de abordar las causas originarias de la discriminación, y no reproducirlas o fomentarlas con fines políticos.
La Declaración Universal de Derechos Humanos reconoce "los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana" y el que todas las personas han de gozar de los derechos y libertades proclamados en esa Declaración "sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición". Las normas y mecanismos creados desde que se adoptó la Declaración Universal han reconocido y ratificado hace mucho tiempo el principio de no discriminación en relación con la orientación sexual.[1] <
http://mail.google.com/mail/?ui=1&ik=f8460b49fb&view=cv&search=inbox&th=11b5ad5079dd1c44&ww=779&cvap=36&qt=&zx=c60ggylg0jrf#11b5ad5079dd1c44__edn1>
"Los derechos sexuales son derechos humanos […] El foro de Naciones Unidas cuenta con un largo historial de defensa de asuntos relacionados con la sexualidad y los derechos humanos y esta herencia se mantendrá hasta que todas las personas tengan libertad para ejercer todos sus derechos humanos sin sufrir discriminación de clase alguna. Las vidas y la seguridad de innumerables personas en todo el mundo dependen de ello."
La cuestión de los derechos sexuales se reveló como un tema común a varias de las resoluciones presentadas durante el periodo de sesiones de la Comisión en el año 2004. Paul Hunt, Relator Especial sobre el derecho a la salud física, señalaba en su informe de 2004 que "[...] la sexualidad es una característica que comparten todos los seres humanos. Es un aspecto fundamental de la dignidad del individuo y ayuda a definir a la persona" (E/CN.4.2004/49, apartado 54). Sin embargo, también quedó demostrado que la cuestión de la sexualidad era utilizada por algunas delegaciones, entre ellas, como la razón para intentar negar a los individuos el disfrute completo de sus derechos humanos.

[...] el término "discriminación" [...] debe entenderse referido a toda distinción, exclusión, restricción o preferencia que se basen en determinados motivos, como la raza, el color, el sexo, el idioma, la religión, la opinión política o de otra índole, el origen nacional o social, la posición económica, el nacimiento o cualquier otra condición social, y que tengan por objeto o por resultado anular o menoscabar el reconocimiento, goce o ejercicio, en condiciones de igualdad, de los derechos humanos y libertades fundamentales de todas las personas.
Observación General 18 del Comité de Derechos Humanos, órgano de expertos que vigila el cumplimiento del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos por parte de los Estados.
El Comité de Derechos Humanos ha instado a los Estados a revocar las leyes que tipifiquen como delito la homosexualidad, y también a proclamar en su Constitución y en otras leyes fundamentales la prohibición de la discriminación basada en la orientación sexual.
La tortura y los malos tratos a gays, lesbianas, bisexuales y transexuales por parte de funcionarios del Estado no es sino la punta del iceberg de la violencia dirigida contra estas personas. Para muchos, la experiencia más habitual de la violencia estará en sus hogares, escuelas y lugares de trabajo, o en la calle. Mientras que el agresor y el escenario de dichos abusos puede variar, en la raíz de toda forma de violencia homófoba están la ignorancia y los prejuicios que impregnan la sociedad, la discriminación y la represión oficial, y la impunidad de que disfrutan los responsables.
Debido al estigma que conlleva la homosexualidad en muchas culturas, las personas que denuncian públicamente la violencia o los malos tratos infligidos a gays, lesbianas, bisexuales y transexuales a menudo son ignoradas, marginadas o maltratadas. La aquiescencia oficial permite que aumente la violencia contra estas personas oculta tras un velo de silencio e indiferencia. Éste ha sido especialmente el caso de la violencia contra las mujeres. Aunque algunos gobiernos pretenden negar que esa tortura existe —y hasta que en su país existen homosexuales—, otros la justifican abiertamente en nombre de la moralidad, la religión o la ideología. De una u otra forma, la consecuencia es que la tortura se sigue practicando y un sector de la población queda especialmente expuesto a sufrirla.
Sin embargo, ha surgido en todo el mundo un movimiento vehemente que hace oír su voz para acabar con la conspiración de silencio que envuelve la discriminación y la violencia contra gays, lesbianas, bisexuales y transexuales. Este movimiento cuestiona la retórica de los gobiernos que pretenden negar el hecho de que en todas las culturas se manifiesta la identidad homosexual o la conducta homosexual.
[1] <
http://mail.google.com/mail/?ui=1&ik=f8460b49fb&view=cv&search=inbox&th=11b5ad5079dd1c44&ww=779&cvap=36&qt=&zx=c60ggylg0jrf#11b5ad5079dd1c44__ednref1> Véase, por ejemplo, la decisión de 1994 del Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en el caso de Toonen v. Australia, según la cual las leyes que penalizan la homosexualidad conculcan las cláusulas sobre derecho a la vida privada y no discriminación del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. Recientemente, el Comité de Derechos Humanos resolvió que la negación de prestaciones por jubilación a los miembros de una pareja del mismo sexo viola el derecho a la protección igualitaria ante la ley en virtud del mismo Pacto (Caso 941/2000: Young v. Australia).

Apoyo al proyecto de Uniones de Hecho. Juan Ignacio Castillo

Mediante este correo, Juan Ignacio Castillo Chaves, cédula 1.973.325, costarricense, manifiesta su apoyo al proyecto de uniones de hecho.
Cualquier firma, manifestación de apoyo u otro soporte, sírvanse contar conmigo.
Saludos y apoyo en la iniciativa.

Muchas cosas nos debemos aún los seres humanos. Julia Ardón

Muchas cosas nos debemos aún los seres humanos.Una de ellas: el reconocimiento a la maravilla de la diversidad y el derecho de toda persona que se ame a formalizar si lo desea su relación ante la sociedad.
Que crezca el movimiento del respeto a la diversidad.Que el reconocimiento de la pareja no se exclusivo de ningún grupo e incluya a cualquiera.
Un abrazoJulia Ardón

http://juliaardon.blogspot.com/

Otro mundo es posible! Natasha Jiménez

Si bien es cierto que la población trans o intersex no está todavía contemplada en el proyecto para las uniones entre parejas del mismo sexo, me uno a ustedes brindándoles mi apoyo y solidaridad con la causa.
Otro mundo es posible!
Natasha Jiménez
MULABI/
Espacio Latinoamericano de Sexualidades y Derechos
Costa Rica

La marcha de odio. Carlos Hernández

El día de hoy asistí a la marcha convocada por los grupos evangélicos. Además de ser una celebración religiosa al aire libre, estruendosa y llamativa, fue un claro llamado a la discriminación y la intolerancia. Es ridículo haber visto a un diputado asistiendo a este evento, saludando a la gente en pleno ejercicio de la demagogia e hipocresía absoluta. La manifestación, contraria a lo que se menciona en la prensa, en su punto máximo de concentración (frente al Centro Colón) llenó a lo sumo una cuadra. Es importante la libertad de expresión, pero por favor, si existe el deso de manifestarse, hablemos con la razón y el sentido común (sobre todo con respeto hacia el prójimo). La misma marcha no explicaba bien de qué se estaba "defendiendo" a la familia. Aparte de todo esto, es muy grave el hecho de que existan líderes religiosos y políticos que invoquen a cientos de personas a un evento disfrazado de "marcha pacífica". Mas allá de una demostración religiosa, fue una clara manifestación de lo que puede pasar al mezclar el fanatismo religioso con los prejuicios de la gente. Disfrazados de blanco, para denotar "pureza" (recordemos el KKK), algunos miles de personas asistieron justamente a lo que necesitaban: un espacio facilitado para expresar sus prejuicios y miedos, usando como fundamento citas de la Biblia y hablando en nombre de Dios. Contra el fanatismo religioso de la gente no hay nada posible por hacer. La razón y los argumentos lógicos no pueden contra eso. Esperemos que el juicio de los diputados con sentido común, que legislan para toda la sociedad por igual (y no para sus creencias religiosas) pueda estar sobre este tipo de manifestaciones.

Carlos Hernández