martes, 11 de noviembre de 2008

En la realidad, la familia ha cambiado y asume nuevas -e incluso mejores y más ricas- formas

La realidad es que la familia ha cambiado. Este reportaje hace referencia a una de las manifestaciones de ese cambio, el cual, sin embargo, es mucho amplio de lo que aquí se explica.

Las nuevas formas de familia son mejores que la familia tradicional al menos en un aspecto sustantivo: tienden a ser familias más democráticas, donde en mayor grado impera el diálogo y el respeto.

La familia tradicional -a la que sigue aferrado el oscurantismo religioso- ha sido, en cambio, una estructura rígida de autoridad, donde prevalecía de forma cotidiana la violencia. A menudo la violencia física (que siempre la hubo, especialmente en contra de los niños y niñas y a veces también contra la mujer), pero sobre todo la violencia simbólica y verbal, ejecutada contidinamente mediante el ejercicio intransigente de la autoridad y el desprecio de la inteligencia y la autonomía de decisión de los miembros más débiles del grupo familiar.

• Son cada vez más frecuentes las uniparentales
Modelo tradicional de familia ha cambiado
Ahora es común que padres y madres asuman solos la crianza de sus hijos, lo cual implica una pesada carga, pero también gran satisfacción
Angie López
Ariasalopez@prensalibre.co.cr

El modelo de familia papá, mamá e hijos ha sufrido drásticos cambios en los últimos años, pues ahora es más frecuente encontrar núcleos familiares formados solo por uno de los dos cónyuges, quien a solas lleva la crianza de los hijos, así como la dirección del hogar.

Las causas de esta situación son diversas, ya que en algunos casos puede tratarse del fallecimiento de alguno de los miembros de la pareja, sin embargo, la razón más común es el divorcio o la separación, trámite al que cada vez más parejas acuden.

En la mayoría de los casos son las mujeres quienes asumen solas la responsabilidad, lo cual representa para ellas una pesada carga, pero también un gran nivel de satisfacción, porque logran salir adelante a pesar de lo difícil que pueda resultar y de las muchas adversidades que encuentran en el camino.

Muchos especialistas consideran que los hijos necesitan la figura paterna y materna para un desarrollo sano, mientras que otros son de la opinión de que un niño puede vivir feliz y sin carencia alguna conviviendo solo con su padre o madre, pues lo importante es la calidad de la relación y el vínculo.

¿Familia perfecta?

La psicóloga Marielos Hernández comentó que existe un mito generalizado, en el que se sostiene que la familia perfecta está conformada por el padre, la madre y los hijos, cuando lo cierto es que hay cada vez más mamás o papás solteros que se mantienen solos al frente del hogar.

“Esto les genera mucho estrés, pero también satisfacción. Es común que los padres hagan alianzas con figuras femeninas alrededor que le dan sensación de seguridad, esas alianzas son importantes porque bajan la angustia y permiten un trabajo más organizado”, aseveró Hernández.

La especialista explicó que las familias uniparentales deben verse como familias completas y por tanto no se les debe desvalorizar el vínculo, pues afirmó que una familia lo es incluso si está compuesta aunque sea de dos personas, ya que lo que importa es el amor que impere.

“La calidad no está en la cantidad de miembros, sino en las calidad de los cuidados, la comunicación y los valores que se transmiten, lo demás son visiones muy rígidas de cómo tienen que ser las cosas. Las familias tradicionalmente completas ya no se dan, va de la mano con la posibilidad de separación que existe”, aseveró Hernández.

Crianza

La psicóloga manifestó que el que un solo progenitor críe a sus hijos no tiene por qué significar una situación difícil para los niños, pero que les puede afectar dependiendo de la transmisión del mismo padre o madre y no por lo que él perciba, lo importante es que reciba a amor, cariño y una buena educación.

“A veces se lastima al niño por la comparativa que se le hace, la sociedad es la que le transmite esa carencia porque se refieren al pobrecito, por sí mismo no lo percibiría. El chico es capaz de adaptarse, no se le puede quitar mérito a una familia conformada por solo el padre o la madre, puede ser que familias completas sufran por mantenerse unidas por la obligación”, declaró.
Hay épocas en las que la crianza de los hijos es más difícil para una madre o padre solos, como cuando son muy pequeños o están en la adolescencia, sin embargo, es posible que salgan avantes.

“A los hombres se les asocia con la función de autoridad y a las madres con la función de dar amor y cariño, pero esas funciones no son específicas del sexo. A la mujer se le ha educado más para el cuido, pero hay padres con una ternura gigantesca”, agregó Hernández.

Figuras importantes

Por su parte la psicóloga de Enfoque a la Familia, Katia Morales, expresó que la ausencia de alguno de los dos progenitores siempre va a afectar a los hijos porque para un adecuado desarrollo se requiere la figura masculina y femenina, aunque no necesariamente se trate de papá o mamá.

“Es difícil la crianza carente de una figura, si uno de los dos no está hay que buscar una figura sustituta porque hay que estar claro que el niño lo necesita y por eso proveérselo de alguna forma. Papá o mamá no deben pretender tener ambos papeles a la vez porque es imposible”, recalcó.

Para Morales, los cambios en el modelo tradicional de familia son parte de una pérdida de valores familiares, ya que considera que los matrimonios no luchan ante los problemas como debieran y por eso se disuelven fácilmente, también se debe a que últimamente los hombres y las mujeres buscan una vida más independiente, por lo que no contemplan el matrimonio.

Además pese a haber acceso a los métodos de planificación familiar aún hay mucha incidencia de embarazos en mujeres solteras, ya que no tienen la conciencia de planificar, por lo que cuando ocurre un embarazo en esas situaciones, muchos hombres aducen que no están listos para convivir, no se hacen responsables y no están juntos en la crianza de los hijos.

LA PRENSA LIBRE, 10 de Noviembre de 2008

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