sábado, 21 de agosto de 2010

Iglesia argentina se lame las heridas tras su derrota

La Iglesia busca un mejor diálogo con la sociedad tras la boda gay
Los obispos creen que la dura oposición al proyecto resultó contraproducente.
Por Sergio Rubín

La cúpula del Episcopado evaluó ayer minuciosamente el modo en que la Iglesia se opuso a la ley de matrimonio homosexual recientemente sancionada y concluyó que debe ajustar mejor su comunicación de cara a una sociedad que atraviesa grandes cambios culturales. Fue una elegante manera de aceptar que su discurso no fue interpretado cabalmente por la gente y que, cuando fue muy duro, terminó resultando contraproducente .

“Los obispos coincidieron en que la sociedad está viviendo cambios muy profundos y que la Iglesia debe ver cómo se comunica mejor con ella”, dijo el vocero del Episcopado, presbítero Jorge Oesterheld. Fue al término de la primera jornada de deliberaciones de la reunión de mitad de año de la comisión permanente de obispos, que sesiona en la sede de Retiro bajo la presidencia del cardenal Jorge Bergoglio.

En abril, un plenario de obispos eligió la estrategia de dar una batalla frontal contra el proyecto de matrimonio entre personas del mismo sexo y descartar impulsar, llegado el caso, la unión civil como “el mal menor”. Y dejó en el camino una propuesta moderada de Bergoglio. Fuentes eclesiásticas negaron ayer que el Vaticano, de modo directo o a través de la Nunciatura, haya apoyado la posición más dura que se terminó imponiendo en el Episcopado.

Se sabía que en la reunión que se inició ayer se iba a evaluar lo actuado. Y las expectativas no fueron defraudadas. Según un obispo, el análisis fue muy autocrítico . En el arranque expusieron el encargado del seguimiento de los proyectos legislativos del Episcopado, el obispo Antonio Marino, el director del Departamento de Laicos, Justo Carbajales, y el asesor jurídico Nicolás Laferriere.

Por otra parte, Oesterheld admitió que existe preocupación por el impacto que la ley pueda tener en las escuelas confesionales y no confesionales, ya que el Estado reconoce ahora como matrimonio la unión entre personas del mismo sexo y la adopción, dando lugar a un nuevo tipo de familia. “Esto implica un problema y un desafío”, dijo, sin precisar cómo encarará la Iglesia el tema en sus colegios.

Si bien nadie lo reconoció públicamente, la evaluación que hizo ayer la Iglesia tiene por objeto prepararse para una mejor estrategia en caso de que se debata una ley sobre el aborto .

Un pedido para no criminalizar a los jóvenes

Para la Iglesia, la sociedad debe hacerse cargo efectivamente de los menores que delinquen y no “criminalizar su conducta”. Así lo dijo el vocero del Episcopado, padre Jorge Oesterheld, durante un alto de la reunión de la cúpula eclesiástica.

Tras admitir que los obispos, como el resto de la sociedad, están muy preocupados por la inseguridad, señaló frente al aumento de delitos que tienen como protagonistas a menores que éstos “viven en un clima de violencia y aprenden la violencia”.

En ese sentido, consideró necesario “no tener que llegar al punto de criminalizar sus conductas, aunque sean capaces de matar”. Y redondeó: “Hay que encontrar la manera de contenerlos porque son menores y es la sociedad la que se tiene que hacer cargo”.

CLARÍN, Argentina, 18-8-2010
http://www.clarin.com/sociedad/Iglesia-busca-mejor-dialogo-sociedad_0_319168140.html