domingo, 11 de octubre de 2009

Te amamos Mercedes

A Mercedes Sosa: no calles cantora


Por Giovanni Beluche V.

Mercedes, vengo con humildad a hacerte un homenaje, a prometerte seguir tu ejemplo de compromiso y a decirte que lo injusto nunca nos será indiferente. No pudo la dictadura callar tu voz, sufriste el exilio y seguiste cantando, tampoco la muerte física apagará la fuerza con que cantas por los pobres. Tu música le pertenece a los pueblos de América Latina como ellos también le pertenecen a tu canto. Con vos caminaremos por la cintura cósmica del sur, como hermanos y hermanas nos daremos las manos y danzaremos los bailes de la vida, bajo la luna llena que alumbra tu caminito de cristal. La Pancha Alfaro traerá al cantor que llorará coplas hasta la madrugada, Carito ya no estará solito en la ciudad, le acompañaremos con María secando su lágrima que corre lenta, confundiendo dolor y alegría.

Juntos recorreremos un sendero solo de pena y silencio, llegaremos al agua profunda y cantaremos con las caracolas marinas los poemas nuevos que Alfonsina vino a buscar. Mercedes, estarás con nosotros y juntaremos todas las voces, todas las manos y toda la sangre en nuestras venas abiertas, buscando un camino más claro porque es tiempo de vivir.

Cuantas veces te mataron, cuántas veces te moriste y estás aquí resucitando en cada hombre y mujer latinoamericanos, para seguir cantando al sol como la cigarra. Ante tu muerte física pensé que todo estaba perdido, pero tu música me enseñó que aunque no será tan fácil, podemos abrir el pecho y sacar el alma para ofrecer el corazón.

Tu luna tucumana es testigo de nuestro largo caminar, incansables, no importa que nos vayamos poniendo viejos, seguimos andando con esperanza o con penas, impulsados por el viento duende que recorre toda la piel de nuestra América. Y seguimos cantando como sobrevivientes, porque para esperar la esperanza, más vale esperar cantando.

Mercedes, bebo de tu vino que me hace ganar sueño y perder pena. Sos tucumana, mujer galana, naranjo en flor, nadie canta como vos la zamba que traes en el alma como pájaro en vuelo. Doy gracias a la vida que me permitió oírte cantar, tu voz tocó mi vida cuando era muy joven y aunque el amor no lo reflejo como ayer, renuevo ante vos mi compromiso con el amor por mi pueblo, para que la guerra no me encuentre vacío y sin haber hecho lo suficiente.


San José, Costa Rica
9 de octubre de 2009

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