jueves, 29 de octubre de 2009

Italia: impunidad y odio contra personas GLBTI

Italia: La noche triste de los gays
CYNTHIA RODRíGUEZ
ROMA, 23 de octubre (apro)

"Eres un maricón, un ser podrido, y no grites porque de lo contrario estás muerto". Así gritaron tres jóvenes con apariencia de skinhead, la noche del pasado jueves 15, a Ernesto N., cuando esperaba el metro en la estación "Quattro Giornate", en la ciudad de Nápoles.

Ernesto N. tiene 44 años y es profesor de inglés en una escuela para ciegos. Desde hace 20 años vive y trabaja en esta ciudad, donde creía que encontraría una sociedad más abierta que su natal Cosenza, en Calabria.

"Al principio creí que me iban a asaltar, pero no. Se acercaron sólo para gritarme groserías, me amenazaron, y cuando se fueron tuve la intención de denunciarlos, pero al llegar con la policía uno de ellos me preguntó riendo: '¿Está de moda denunciar episodios de homofobia verdad?'. Entonces decidí irme", cuenta el profesor a Apro, un día después de la agresión.

Lo que ocurrió a este profesor de inglés es sólo un pequeño ejemplo de lo que la comunidad gay en Italia ya vive como algo cotidiano, por eso hasta hace unos días existía entre ellos una esperanza de que algo podría comenzar a cambiar... pero no fue así.

Apenas dos días antes de la agresión sufrida por Ernesto N. en Nápoles, en la ciudad de Roma la mayoría de diputados echó para atrás la ley contra la homofobia, que trataba de castigar la hostilidad y el desprecio contra quienes tienen costumbres sexuales diferentes a las de la mayoría. Impulsada por la diputada del Partido Democrático, Paola Concia, quien es lesbiana declarada, la ley se discutía desde hacía varios meses.

La noche del pasado martes 13, decenas de veladoras encendidas llenaron la plaza de Montecitorio –donde se encuentra la Cámara de Diputados en Italia – y, acompañadas de mensajes que daban muestra de la tristeza y la impotencia por otra ley no aprobada a favor de sus ciudadanos, la comunidad gay se manifestó al saber la noticia.

"13-10-2009, otra jornada triste", señalaban algunos de los mensajes expuestos. En otros más se leía: "Libertad, igualdad y fraternidad... los principios inalcanzables".

De esta manera expresaban su desconsuelo ante sus representantes, que después de innumerables discusiones no se habían podido poner de acuerdo y, al final de una candente sesión, la mayoría de diputados declaró inconstitucional la ley contra la homofobia que había sido impulsada desde hace varios meses, luego de conocerse la gran cantidad de agresiones que homosexuales, lesbianas y transexuales sufren cada vez más en este país considerado parte del primer mundo.

No importó que a lo largo de 17 meses (de enero de 2008 a junio de 2009, según la asociación italiana de apoyo a gays y lesbianas Arcigay) se registraran, en todo el país, 16 homicidios, 86 actos de agresión, 15 actos de extorsión, ocho de intimidación verbal o física (Bullying) y 13 actos bandálicos en contra de esta comunidad.

Con 285 votos en contra, 222 a favor y 13 abstenciones, la también llamada Ley Concia (bautizada así por la diputada del PD que la impulsó, Paola Concia) quedó en letra muerta, pues fue considerada como anticonstitucional y no se aceptó convertir en delito grave "las agresiones que tuvieran como finalidad inherente la orientación o la discriminación sexual de las personas ofendidas del delito", como era descrita.

"Nos estamos convirtiendo en una sociedad que no tolera, que insulta al diverso. Existe un ambiente extraño donde, cualquiera que sea diferente, llámese inmigrante, lesbiana, homosexual, transexual, es tratado de manera hostil, al grado de quitarle la vida", declaró la diputada Concia a los medios de comunicación, inmediatamente después de saber los resultados de la votación.

Agregó: "Quien es gay no debe darle fastidio a nadie, pero existe una culpabilidad implícita sólo por tener costumbres sexuales diferentes... Yo me avergüenzo porque, en los hechos, en la Italia de hoy los homosexuales son como los hebreos en la Alemania de Hitler".

¿Qué significa ser gay en Italia?, se le pregunta a Fabrizzio Marrazzo, joven ingeniero de 32 años, presidente del Arcigay en Roma.

Antes de contestar, Fabrizzio sonríe, pero su sonrisa muestra mucha resignación por saberse habitante de un país con un fuerte arraigo católico, donde muchas veces las personas como él no encuentran comprensión ni siquiera por parte de sus propias familias.

"Ser gay en Italia significa afrontar una vida llena de dificultades, donde la mayoría de las veces ni siquiera por parte de la familia existe un apoyo para quien se descubre gay. En todos los ambientes nos ven como extraterrestres sin derecho a nada", señaló Fabrizio el pasado domingo 18.

El mismo día que Fabrizzio habló con Apro, el Papa Benedicto XVI hizo un llamado a la Unión Europea (UE). "La Europa defiende el matrimonio entre hombre y mujer, porque hay grupos de presión que ponen en riesgo de desnaturalizar esta identidad", señaló el máximo jerarca de la Iglesia católica desde esta ciudad.

De los 27 Estados que pertenecen a la UE, Italia y Grecia son los dos países donde existe una fuerte influencia religiosa, católica y ortodoxa, y se ha excluido a los gays para el reconocimiento de las parejas de facto, el matrimonio y la adopción, como en otras naciones sí existe.

--¿Qué sucede cada vez que alguien tan importante como el Papa habla sobre la defensa del matrimonio entre hombre y mujer? --se le pregunta a Marrazzo.

--Aquí (en Italia) hay un continuo remarcar que nuestra forma de vivir no puede ser contemplado por la Iglesia, nos ponen obstáculos. Por eso también desde las escuelas, donde se enseña religión, es difícil encontrar tolerancia hacia nosotros.

En los últimos meses, Arcigay ha remarcado el fenómeno del "bullismo", pues es precisamente en las escuelas donde se han dado eventos contra jóvenes homosexuales, es decir, agresiones por parte de sus propios compañeros cuando se dan cuenta de las preferencias diversas de aquellos.

"La sociedad todavía no entiende que los gays, las lesbianas, los transexuales, no somos algo lejano. Puede tenerlos como vecinos o estar en su misma casa, sus hijos, sus propios parientes, pero mientras no lo entiendan, nuestra posición seguirá siendo muy marginada", añade Marrazzo.

El pasado miércoles 14, un día después del rechazo de la ley contra la homofobia, Navy Pillay, Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, sentenció: "El bloqueo del Parlamento italiano a la ley contra la homofobia es un paso para atrás. La protección de los derechos de gays y lesbianas es necesaria en todas partes".

CONTRACORRIENTE, México, 24 de Octubre de 2009
http://www.educacioncontracorriente.org/portal/index.php?option=com_content&view=article&id=2087:proceso&catid=36:articulistas&Itemid=66

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